Comunicado en apoyo a “Títeres desde Abajo”

El pasado viernes, 5 de febrero, la policía municipal del Ayuntamiento de Madrid, gobernado por Ahora Madrid, detuvo a dos compañeros integrantes de la compañía de teatro Títeres desde Abajo, acusándoles de un delito de enaltecimiento del terrorismo.

La obra que estaban representando en el momento de la detención era una pieza original escrita por dicha compañía, llamada La Bruja y Don Cristóbal. Se trata de una obra del tipo “Títere de Cachiporra”, al estilo guiñol, un género en el que destacó Federico García Lorca y su Retablillo de Don Cristóbal, donde ya se narraba las vivencias de este personaje. En la obra de Títeres desde Abajo se refleja la caza de brujas que sufre y ha sufrido en los últimos años el movimiento libertario y cómo ha sido objeto de criminalización, represión y difamación. Precisamente el cartel del que habla la prensa no dice “Gora ETA”, sino “Gora Alka-eta” y lo colocan a la bruja para incriminarla tras haber sido golpeada por la policía. Don Cristóbal es el villano. En el tradicional género de la cachiporra, la violencia puede ser similar a la de un cómic humorístico.

El CSA Villafría nos solidarizamos con los compañeros, a los que efectivamente acogimos el año pasado con la representación de otra pieza de su firma, titulada En la plaza de mi pueblo, obra satírica con el Estado en general y la monarquía en particular, que tuvo una excelente crítica y no causó ningún daño emocional a ninguna de las varias decenas de personas presentes.

Queremos su libertad inmediata, su absolución sin cargos y la depuración de responsabilidades políticas en el seno de la alcaldía de Madrid, que no llevó a cabo un visionado previo de la obra para ser conscientes de la temática que trataba, pero que no ha dudado un segundo en utilizar todo el aparato represivo del Estado para limpiarse las manos de cara a la opinión pública.

Desde el momento de la detención, Ahora Madrid y PODEMOS han estado más preocupados por salvaguardar su imagen pública que por la situación de los compañeros detenidos. Denunciar, tanto en los juzgados como en los medios de comunicación a unas personas que has contratado tú mismx, echarles toda la culpa del problema y lavarse las manos ante su entrada en prisión es querer cargar a dos inocentes un error político para no perder votos.

Esta coalición de gobierno, que propugna una forma nueva de hacer las cosas, se comporta de forma muy similar al Partido Popular ante la corrupción: dejar caer a los de abajo para que no salpique a los de arriba. Dicen que son el “partido partido de la gente”, que quieren hacer frente a los poderes fácticos europeos y, sin embargo, las dos veces que han tenido problemas han dejado caer al eslabón mas débil sin temblarles el pulso. Si así se comportan ante la presión de los medios de comunicación de masas para no perder votos (ya que es únicamente esta la razón de la denuncia por parte el Ayuntamiento), no nos cuesta mucho imaginarnos qué más podrán llegar a hacer cuando tengan que responder “de verdad”: entonces, como han demostrado con los titiriteros, dejarán de ser el “partido de la gente”.

Queremos señalar lo preocupante de la situación, ya que con esta entrada en prisión se está encerrando a la libertad de expresión en forma de marioneta y se está señalando, una vez más, que enarbolar una pancarta, aunque seas un mero calcetín de trapo, pone en riesgo tu integridad personal. Todo este furor mediático no es más que una nueva versión del tan cacareado pan y circo, en forma de noticias e informaciones completamente sesgadas (como lo ya comentado acerca de la pancarta) y juicios mediáticos a priori. Como ya hemos dicho, pan y circo, solo que esta vez pan poco y duro, y a los circenses les han llevado presos.

En último lugar, queremos denunciar la actitud seguidista y demagoga de la prensa local en Salamanca, la cual no ha dudado en intentar sacar tajada periodística de la situación, intentando realizar asociaciones malintencionadas contra el CSA Villafría y el Encuentro del Libro Anarquista (en el que también participó la compañía). Evidentemente, como ya hemos dicho, estuvieron en la Plaza del Barrio Vidal y la Plaza Barcelona (en ambos casos con sendos permisos por parte del Ayuntamiento para la celebración de las representaciones en la vía pública) y llevaron a cabo su obra de la que teníamos conocimiento tanto en forma como en contenido.

Desde aquí apoyamos personal y políticamente a nuestros compañeros encarcelados por hacer, una vez más, del arte una arma de crítica y denuncia política, aunque esto les lleve a dar con sus huesos (y sus títeres) en la cárcel.

LIBERTAD TITIRITEROS

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