El ayuntamiento contraataca

Después del ajetreado mes de julio que nos ha dado el ayuntamiento al imponernos una clausura porque sí, porque ellxs mandan, sin ningún tipo de sentido y a la que, por supuesto, desde el CSA Villafría respondimos ganándoles el pulso, vuelven a la carga contra nosotrxs. El ayuntamiento no quiere nada en Salamanca que escape de su control. Así tiene a los espacios autogestionados de la ciudad en el punto de mira.

De nuevo, arremete contra el Centro Social Autogestionado Villafría. Le hicimos frente este verano gracias a la solidaridad de tantas personas bonitas que luchan por mantener espacios fuera de la lógica del sistema. Sin embargo, esta vez, vienen mejor preparados que antes: nos piden nada más y nada menos que nos obtengamos todas las licencias que estiman oportunas bajo la amenaza de clausura y sanción en el plazo de un mes.

En julio, querían que obtuviéramos una licencia por la realización de “actividades inocuas”; esta vez, quieren que saquemos permiso por ser una sala de exposiciones, sala de conferencias y sala de espectáculos; por hacer proyecciones; por bailar; por comer… (o sea, las mismas licencias que se piden a un centro comercial o al mismísimo Palacio de Congresos). En sus propias palabras se trata en definitiva de garantizar la existencia de un control administrativo sobre la realización de determinadas instalaciones o el ejercicio de ciertas actividades, con la mirada puesta en la evitación de riesgos a personas o bienes derivados de las mismas, a los fines de evitar o minimizar en la medida de los posible molestias o daños, potenciando al más alto nivel la seguridad deseable. El Ayuntamiento disfraza de “seguridad” lo que nosotrxs sabemos que es control.

Una cosa seguimos teniendo clara: El Villafría no se cierra, se defiende y así lo haremos una vez más. Volcaremos nuestras manos y corazones para defender un espacio que lleva 5 años funcionando en el Barrio Vidal. Seguiremos haciendo actividades autogestionadas, fuera de la lógica capitalista, autoritaria y patriarcal de ahí fuera; construyendo un espacio abierto a cuantas personas consideren que es necesario generar lugares más vivibles para todxs; donde debatimos, aprendemos, crecemos, nos organizamos y somos alegres y rebeldes entre iguales. No nos vamos a doblegar ante las sucias amenazas del ayuntamiento y su séquito de policías: no queremos formar parte de vuestro sistema, ni claudicar con vuestras leyes que solo buscan lucro y control. El Villafría es más que eso: para algunxs de nosotrxs es nuestra casa. Quizá no logremos cumplir el 6º año, quién sabe, pero, en todo caso, tenemos bien claro que no nos quedaremos paradxs ante los abusos de poder de quien se cree que manda sobre nuestras vidas.

El Villafría no se cierra. El Villafría se defiende.
Apoya la autogestión.

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